16 May Aplicaciones de la robótica en la atención al cliente
La digitalización industrial no solo ha conllevado la transformación de los modelos de producción en todos los sectores, también ha introducido una serie de fenómenos que se han extendido más allá de la industria, en el conjunto del mercado. Internet de las Cosas, Big Data, la conectividad o la robótica suponen nuevas oportunidades para las organizaciones, para tomar mejores decisiones estratégicas y optimizar sus servicios, procesos y operaciones.
El amplio desarrollo de la robótica en los últimos años es una de las palancas que mayor interés ha despertado entre las grandes compañías para integrar mayor eficiencia y productividad en sus modelos de negocio. En el entorno de la industrial, los robots son desde hace años piezas indispensables para el correcto funcionamiento de la cadena de producción. Los sectores automovilístico, aeronáutico o electrónico, por señalar solo algunos, cuentan con sistemas robotizados para el desarrollo de piezas, control de calidad, metrología… que les permiten mantener un ritmo de producción constante, eficiente y seguro.
La robótica se ha impuesto en las fábricas y, bajo el marco de la digitalización, ha evolucionado para trabajar y colaborar también con las personas en otros ámbitos. Esta evolución, además, ha permitido acercar la robótica a entornos hasta ahora inexplorados dentro del sector servicios, así como a los hogares.
Robots capaces de interactuar e interpretar las emociones
Uno de los robots que más ha impresionado a la comunidad empresarial y que mayor implantación está obteniendo es Pepper. En su presentación, Masayoshi Son, CEO de Softbank (compañía desarrolladora), afirmó: “La gente describe a los demás como robots cuando no muestran emociones o no tienen corazón. Pero ahora, por primera vez en la historia de la humanidad, le estamos dando a un robot corazón, emociones”.
Pepper es un robot de aspecto humanoide que se comunica de forma fluida y se relaciona con el medio al interpretar los gestos, el tono de voz e incluso la posición de sus interlocutores. Marcas como Carrefour ya lo utilizan en algunos de sus centros para mejorar la experiencia de sus usuarios mediante la recogida de datos de satisfacción o la dinamización de los espacios con juegos o bailes.
Otro ejemplo es Han, de Hanson Robotics, un robot capaz de interactuar y reconocer las emociones humanas y que, por ejemplo, podría incluso atender la recepción de un hotel en horas de madrugada, recibiendo a un cliente que, gracias a su sistema de reconocimiento de rostros, no necesitaría ni siquiera enseñar su pasaporte para garantizar su identidad.